viernes, 26 de junio de 2015

Quiero convenceros de algo

Voy a intentar emocionaros, con algo bello y con algo "vomitivo". Voy a poner un enlace a un post precioso... y otro a una entrada que espero os revuelva el estómago. Voy a hablaros de #TertuliasCiencia y os pido ¡por favor! que intentéis leerlo entero, he procurado hacerlo corto.

Qué es para mí #TertuliasCiencia, un sitio donde fundamentalmente encuentro amigos que me enseñan cosas. Muchas cosas.
 
¡Veis!, ya voy con lo primero que deseo contaros.
En la pasada edición conocí a Conxi Solé. Discutimos sobre muchos temas y aprendí mucho de ella. Hace 1 mes publicó en su blog "Hadas madrinas que cumplen deseos" una precisa historia personal. Os cuento un poquillo de que va... ¡mejor no! Ahora después entráis en el enlace y lo leéis, os daréis cuenta de la importancia de la Ciencia y de lo bonito que es el proyecto #TertuliasCiencia, pero sobre todo encontraréis una madre hablando de sentimientos y de agradecimientos.
 
¡Fijaos!, ya estoy en lo segundo que deseo contaros.
También en la pasada edición hubo algo que a mí me impactó mucho, pero los sentimientos que despertó en mí fueron totalmente distintos de los que motivaron el post anterior. Pongámonos en situación. Nos tocaba debatir sobre el capítulo 10 de Mala Ciencia (de Ben Goldacre) "el doctor le demandará enseguida". Antes de leerlo me ofrecí a resumirlo pero al final no lo resumí, el capítulo había que leerlo entero.
De qué iba. Iba de como la incultura científica de unos dirigentes políticos de Sudáfrica y la campaña pseudocientífica desarrollada por un fabricante de pastillas multivitamínicas condujo (según un estudio) a que no se evitaran unas 171000 nuevas infecciones por VIH y unas 343000 muertes entre 1999 y 2007. Los datos, la lectura de como se desarrollaron los hechos... es escalofriante. Cuando lees el capítulo sientes pánico, desprecio, incredulidad...
Una de las cosas que a mí me llamo más la atención fue que yo no me hubiera enterado de nada. En esos años ya era profesor de ciencias, hacía boletines científicos para mis alumnos con noticias de actualidad... además, por desgracia para mí, el SIDA había golpeado en mi entorno próximo y... ¡y no me había enterado!
Por qué os cuento esto ahora. Porque está volviendo a suceder, o al menos eso me parece a mí. La semana pasada, como quien no quiera la cosa, salió en las noticias que Kim Jong-un, el dirigente de Corea del Norte, asegura haber encontrado una cura para el SIDA, el ébola... No voy a deciros lo que sentí cuando lo leí, solo pensé que si podía tenía que convenceros de que leyerais el capítulo 10 del libro Mala Ciencia de Ben Goldacre. Espero haberlo conseguido.


Y ya he acabado. En realidad quiero decirnos una cosilla más.
Ahora mismo un niño está en estado muy grave por difteria. Los antivacunas los primeros días fueron prudentes y se mantuvieron callados. A los pocos días, cuando todo estaba más normalizado (por supuesto no para el niño que... mejor me callo). Cuando todo estaba más normalizado empezaron a defender su postura pseudocientífica. Cada vez que oigo a un antivacunas hablar, cierro los ojos, cuento hasta 10 y luego les digo que a mí no me van a convencer con sus trucos y que lo que tendrían que hacer es ir a hablar con los padres de ese niño a contarles nuevamente todas sus patrañas.


Siento si he ofendido a alguien, pero la gente tiene derecho a saber lo que algunos opinamos de lo que están haciendo. Leed el capítulo si queréis comprender por qué es tan peligroso el mundo de las pseudoterapias. Pensad que si estoy en lo cierto puede ocurrir en Corea del Norte lo que ocurrió en Sudáfrica. Y os recuerdo que si queréis quedaros con buen sabor de boca vayáis al post "Hadas madrinas que cumplen deseos" de @ConxiSole.

 

domingo, 21 de junio de 2015

Aprendiendo día a día

En mi IES hay una costumbre entre el profesorado: escribir unos textos, acumularlos hacer un cuadernillo y repartirlo en la comida fin de curso a modo de "recuerdo del año vivido".

El primer texto de mi blog fue un texto que hice para ese "cuadernillo". Este año he entregado el siguiente texto:

Que escriba una poesía, ¡que escriba una poesía! Pues va a ser que no.
Lo siento, no puedo hacer algo que no sé hacer.
Entonces, ¿qué escribir?. Algo emotivo me dicen. Bueno, lo puedo intentar.

Ya han pasado 6 años, Juan Carlos ¿quieres decirles algo a tus compañeros?

Hace 6 años llegué a este instituto. Quizá os interese saber lo que siento por vosotros. Tengo la suerte de que existe una palabra que lo resume: GRATITUD
Como no todos entenderéis por qué lo digo, me voy a intentar explicar.
Yo llegué al Centro después de estar 11 años trabajando por otros IES.

Este IES me ofrecía la oportunidad que siempre había deseado, poder acercar la Ciencia a mis alumnos (a mis alumnos y a los de todo el Centro) fuera de las aulas. Yo creo que en los pueblos los IES se deben de convertir en referentes culturales y, unidos al Ayuntamiento, ser los motores que gestionen ese valor. Me consta que ambas instituciones hacen muchos proyectos juntos pero... pero yo, por circunstancias familiares y porque la Crisis sacó lo peor de unos y de otros, aparqué ese proyecto cuando el ambiente se enrareció.

¿Por qué? Porque me acordé de algo que todos sabemos y que se nos suele olvidar: "además de tener un sueño, y de que las circunstancias externas acompañen, tienes que tener capacidad para desarrollarlo".

¿Y por qué os cuento todo este rollo? Porque en esos primeros momentos de la Crisis, no fuimos capaces de unirnos todos (profesores, padres, alumnos y políticos locales) para luchar juntos por la Educación. En esos primeros momentos sentí rabia por lo que pasaba y frustración por no saber qué hacer. Y desde entonces busco la mejor manera de luchar por mejorar el mundo que les espera a mis hijos.

Ya no es solo enseñar Ciencia a mis alumnos. Eso es importante, pero es más importante otra cosa. Ahora está en juego la sociedad que heredarán nuestros niños y adolescentes: ¿qué servicios públicos de los que yo tuve tendrán?, ¿qué derechos sociales les quedarán?, ¿qué desprecios y miedos les intentarán inculcar?...

¿Y todo eso que tiene que ver con vosotros? Mucho.

Cuando soy consciente de mis limitaciones intento mejorar. En este caso no tengo muy claro qué es lo que hay que hacer, pero sé que debo estar preparado porque ¡nuestros alumnos/hijos no se merecen el futuro que algunos les están preparando!

Intento aprender a comunicar mejor (hablando y escribiendo), a sostener debates sin generar antipatías, a manejar las redes sociales, a no callarme en los foros donde tengo que dar mi opinión, a participar más activamente en la sociedad... ¡hasta estoy intentando aprender inglés!

Y, de verdad, creo que todos me habéis respetado y creo que todos me habéis ayudado cuando os lo he pedido (obviamente algunos más y otros menos, pero eso es otra historia que, en otros momentos y lugares, ha sido o será contada). Así que:

GRACIAS POR ESTOS 6 AÑOS DE APRENDIZAJE

viernes, 22 de mayo de 2015

Investigaciones escolares para fomentar el pensamiento crítico

Los dos últimos años mis alumnos de 3º de Diversificación Curricular (qué pena que desaparezca) han estado haciendo "investigaciones escolares" para intuir la necesidad del Método Científico.

La idea es simple: todos los alumnos deberían de terminar la E.S.O. asumiendo la necesidad del método científico como una de las herramientas para aproximarnos a la realidad de las cosas.

Pero, después de muchos años dando clase, he observado que acaban la Educación Obligatoria sin asumir esta realidad y sin comprender la necesidad de la experimentación.

Observé que los alumnos, al igual que los adultos, muchas veces solo se aproximaban a la realidad de las cosas mediante su "intuición" (sus sensaciones, sus creencias...), despreciando los datos experimentales cuando no les resultan "agradables". Y creo que esto es porque no comprenden cómo funciona su mente.

La mente de una persona interpreta la realidad basándose en lo que recibe a través de los sentidos, y aquí aparece el primer problema: ¡nuestra cabeza elimina mucho de lo que nuestros sentidos perciben para así poder gestionar tanta información! Es alucinante la cantidad de información que se desecha; piensa, por ejemplo, que cuando estamos concentrados viendo una película no nos enteramos de lo que pasa a nuestro alrededor.

Pero además, cuando llega esa información a nuestra cabeza la "mezclamos" con lo que está en nuestra memoria y... y… y después de todo ese revoltillo de información sacamos nuestra interpretación de la realidad.

Lo curioso es que nuestra interpretación suele ser correcta en un alto porcentaje de ocasiones, ¡y menos mal que la intuición funciona! porque si no nuestras respuestas serían lentas y no seríamos funcionales.

Pero en algunas ocasiones la intuición falla. Nuestro cuerpo y nuestra mente no son perfectas y también se equivocan. El método científico intenta eliminar esos errores y fallos de nuestra mente.

Y dándole vueltas a todo esto se me ocurrió desarrollar investigaciones que les llevaran a un conflicto entre sus creencias (o sus intuiciones) y la realidad. Aquí tienen los resultados:

El año pasado (2013-14) investigaron si realmente nacen más niños en luna llena. Mucha gente, incluso algunos médicos y enfermeros, CREEN que así ocurre. Ese año los alumnos se pasaron por todos los 1º de la E.S.O. y les preguntaron en qué fecha nacieron. Después miraron en qué fase de la luna habían nacido y luego lo representaron en una gráfica. Como se puede observar en la siguiente gráfica no nacen más niños en luna llena (estudios científicos bien realizados llegan a la misma conclusión):

 
 
Este año (2014-15) hemos investigado la INTUICIÓN MATEMÁTICA. Es una investigación con la que se pretende dar respuesta a la pregunta: ¿qué probabilidad puede existir de que, cogidas alazar un grupo de 23 personas, 2 de ellas celebren su cumpleaños el mismo día? Sorprendentemente las matemáticas (la probabilidad) dice que es de un 50%. Pero como la respuesta es “antiintuitiva” lo mejor que se puede hacer  es investigar el asunto. Cogieron la base de datos del I.E.S. y haciendo grupos aleatorias de 23 personas comprobaron que el resultado era aproximadamente el previsto por la probabilidad y muy alejado del que nos dicta nuestra intuición matemática (el “Sí” significa que sí había 2 personas que celebraban su cumpleaños el mismo día):
 
 

Estas investigaciones científicas dejan más claro que el método científico (medir) es muy útil. Se hace obvio que elimina errores típicos de la mente (sesgos cognitivos), errores que de otra forma no se pueden solucionar.

 

domingo, 17 de mayo de 2015

Kelvin-Celsius, Celsius-Kelvin. Tanto monta, monta tanto.

La verdad, no sé si el título se ajusta bien a lo que voy a explicar. Empiezo por el principio.

Mis alumnos se lían (¿se liaban?) cuando tienen que cambiar de Kelvin a grados centígrados (y viceversa). Pero, ¿por qué? porque las formulicas que salen en los libros, que les decimos en las clases, que les dicen en las academias… ¡que salen en google! son muy fáciles, simples y parecidas, los alumnos se las empollan para el examen y luego se lían por lo parecidas que son.

*273 es una aproximación, otra aproximación más exacta sería 273'15

Ya sé lo que estaréis pensando: ¡vaya una m.... de profesor, que solo les explica las formulicas!

¡Qué noooooo! ¡Qué antes les explico porque es útil la escala Kelvin, la relación que tiene con la escala centígrada...!

Veamos, la cosa es muy simple. La temperatura es una magnitud que nos indica el grado de movimiento medio que tiene un conjunto de partículas. Es obvio que antes los alumnos deben de conocer la teoría cinético corpuscular de la materia "la materia está constituida por corpúsculos materiales que siempre están en movimiento. El cero absoluto (cero Kelvin, 0K) será cuando estén parados (por cierto, según la Tercera Ley de la Termodinámica esa temperatura es inalcanzable)".

Pero este post no va sobre que es la temperatura, va sobre cómo podemos explicar el cambio de unidades. Así que atentos a como lo estoy haciendo ahora y, si ves que quizás te podría ser útil, no lo dudes ¡Haz la prueba!

Lo primero es relacionarles las dos escalas de temperatura (y que aprendan a dibujarlas).  Preguntárselas en días alternos durante algún tiempo, al final retendrán en su memoria 0 K=-273 ºC

Y lo segundo que tienen que hacer es realizar el cambio de unidades mirando las escalas. Observen este vídeo y me dicen que les parece.

Creo que el método es mucho más intuitivo, más próximo al concepto de temperatura, más fácil de recordar, se comprenden mejor los números negativos, se trabajan las escalas numéricas (tan necesarias para hacer/leer gráficas correctamente)... En definitiva, que creo que les genera mayor competencia matemática (menudas palabricas estilan ahora los pedagogos).

Por cierto, el vídeo anterior estaba más claro, pero a mí me gusta más como salgo en él que os pongo a continuación. ¡Presumido que es uno (no acepto chistes)!

Y como siempre, decirme en los comentarios qué os parece, y si lo usáis, qué resultados habéis obtenido. Saludos y gracias por pasaros por aquí.


NOTA ACLARATORIA:
La comparación entre termómetros sale en muchos libros y es muy buena para explicar. Lo que yo propongo es que la usemos para realizar el cambio de unidades.
Por cierto, como tengo poca memoria, y las formulicas no se me quedaban, yo siempre he realizado el cambio de unidades imaginándome la comparación entre escalas (no exactamente así, pero en el fondo haciendo eso mismo).

domingo, 3 de mayo de 2015

¿Cómo ayudar a nuestros alumnos a aprovechar al máximo las charlas científicas?

A los IES muchas veces van profesores universitarios, científicos de industrias, etc. Los alumnos agradecen y disfrutan con estas visitas pero, a veces, cuando terminan y preguntan "¿alguna duda, alguna cosa más...?" se hace el silencio.
No es que no sepan preguntar o que les dé corte, es que lo que se les ha explicado es tan ajeno a ellos que no tienen tiempo literal para procesarlo y plantearse si tienen alguna duda.

Si alguien duda sobre esto es que no ha asistido en un IES a una charla sobre sexo o a una charla de algún personaje "famoso", les comen a preguntas inteligentes. Sé que muchos pensáis que es porque a los alumnos solo les llaman la atención determinados temas, yo creo que no, y para afirmar esto me baso en dos cosillas:
1. Al día siguiente de la visita del científico me comen a mí con sus preguntas
2. Cuando yo voy a una charla de lo que no sé mucho, no se me ocurren las preguntas hasta unas horas después.

Algunos profesores para suavizar este "silencio" tan incómodo, preparan con los alumnos el tema con anterioridad; así los alumnos han tenido oportunidad de entender el tema y se les ocurren preguntas que les gustaría hacer.

Yo pensaba que no era buena idea porque en más de una ocasión he visto esas preguntas como forzadas (no iban sobre lo que les habían contado en la charla). Ahora, después de leer el comentario que Margarita Tortosa ha hecho, creo que puede ser muy conveniente.
Os resumo mi cambio de parecer: creo que si les "presentamos" unos días antes al ponente (a qué se dedica y se ha dedicado, dónde ha estudiado y trabajado, qué...) tendrán una batería de ideas, dudas, curiosidades... que se complementarán con las que surjan de la charla. Para entender mejor como lo hacen en el IES de Margarita, y ver un ejemplo práctico, id al comentario que me ha dejado: ¡no tiene desperdicio!

Por otro lado para la charla les hago llegar unas pequeñas consideraciones para que no metan la pata. Hacedme el favor de criticarlas y enriquecerlas en los comentarios (al igual que ha hecho Margarita, obligándome a modificar parte del post)



Preguntar a un ponente científico, consideraciones previas
(Nivel estudiante de secundaria)

Queridos alumnos, si queréis aprovechar una charla científica tenéis que hacer un esfuerzo e intentar distinguir cuando habla de Ciencia, cuando habla de tecnología (y su posible interacción con la sociedad) y cuando habla de sus opiniones personales. Según se trate de una cosa u otra podréis preguntar una cosa u otra.

También tenéis que recordar que ha decidido dedicaros algo de su tiempo, tratadlo con respeto. Y por supuesto tened en cuenta que es un experto, podríais no estar de acuerdo en sus opciones personales o en si es importante el efecto en el medio ambiente o en la sociedad pero, en principio, no tendréis formación suficiente para cuestionar datos o aspectos científicos relativos a su profesión (si dijera algo raro ya intervendrá tu profesor/a de Ciencias).

¿Qué es lo más normal que podéis preguntar? Lo normal sería preguntarle por lo que no habéis entendido o por su opinión personal sobre las consecuencias éticas, medioambientales, sociales... de lo que os acaba de exponer. Si no estáis de acuerdo con alguna de sus respuestas sobre la interacción tecnología/sociedad/medioambiente indicadle cual es vuestra opinión y pedidle que os explique por qué estáis equivocados, así conoceremos los argumentos que el invitado puede ofrecernos, ¡él es el protagonista, no vosotros!

Pero ante todo DISFRUTAD Y HAZLE DISFRUTAR, y si tenéis dudas ¡preguntas lo que queráis! pero hacedlo con la suficiente educación.
 

domingo, 19 de abril de 2015

Me encanta competir con mi mujer

Me encanta competir con mi mujer. Bueno, en realidad no, ¡siempre pierdo!

¿Siempre? ¡No! Algunas veces se despista y le gano

Esta mañana:
- Yo soy mejor científica que el papi ¡verás como inflo el globo!

Al poco rato:
- Juan Caaaaaaaarlos, porque el globo no se infla. A mis alumnos les salio. He echado el agua y el bicarbonato en la botella y no se infla.
+ Cariño, es con vinagre.
- Mis alumnos lo hicieron con agua. ¿Seguro?
+ Cariño, es con vinagre. ¡Seguro!

Un rato después:
- Juan Caaaaaaaarlos. Yo creo que el bicarbonato está caducado.
+ No puede ser.
- Pues esto no funciona. ¿Seguro que era con vinagre?
+ Voooooy a ver lo que estás haciendo.

Unos instantes después:
+ Cariño. ¡Échale bicarbonato! ¡No le eches sal iodada!
- Jajaja... por dios. Voy a tirar el vinagre.
+ No hace falta.
- ¿Seguro? Yo lo tiro.
+ Loooooola, aprovecha ese vinaaaaagre

Y un minutillo después (ya que me hizo caso, cambio sal por bicarbonato y aprovecho el vinagre) pudo demostrarle a mi hijo que era mucho mejor científica que yo.



Te quiero Lola. Espero que sigas compartiendo tu vida conmigo mucho tiempo.

Nota: Cariño, me has enseñado/explicado muchas cosas de arte, de historia, de pedagogía... últimamente hasta de idiomas, pero recuerda que soy químico y... pensándolo mejor no lo recuerdes ¡qué así tú y yo nos echamos unas risas!

domingo, 12 de abril de 2015

Salvemos la Diversificación Curricular


Sobre Pedagogía, Leyes Educativas y actividades centradas en las Elecciones Municipales

Las nuevas tendencias pedagógicas (me niego a llamarlas teorías porque, aunque coinciden con las teorías científicas en que son aproximaciones a la realidad, difieren de estas en que no concuerdan con todos los hechos conocidos) me dicen que mis alumnos tienen que conseguir capacidades. De esta forma los conceptos asociados a esas capacidades no son lo fundamental, son los instrumentos con los que se alcanzan esas capacidades.
Además, y de acuerdo con el funcionamiento cognitivo de sus “cabecitas”, se considera que el aprendizaje solo es posible si los alumnos tienen un interés real. Aunque hay varios métodos pedagógicos para lograr ese interés, los actuales métodos se fundamentan en medidas metodológicas (es decir, en lo que hacemos en clase) que parten de sus intereses y capacidades iniciales y, teniendo en cuenta esto, diseñas propuestas que intenten lograr que los alumnos se motiven.

A mí me gustan esas tendencias pedagógicas, creo que es una manera de que se “emocionen” (aunque lógicamente hay otras maneras). De esta forma es fácil que se despierte su curiosidad, se mantenga la atención y finalmente se retenga en la memoria todo lo vivido dentro del aula. Pero…

Por favor, ¿que alguien me explique cómo se hace esto en clases masificadas?

Y ya puestos, ¿qué alguien me expliqué como puedo explicar en función de sus intereses cuando se les imponen exámenes externos que “cierran” los currículos e impiden salirte por la tangente? Lógicamente, debido a esos exámenes, se transforman en prioritarios los contenidos que sabes que les van a exigir.

Pero, de momento, ¡somos muchos los que lo seguimos intentando!

¿Cómo? Lo mejor para explicarme es poner un ejemplo.

Sitúense, son ustedes profesores de 3º de Diversificación Curricular y tienen “hora de tutoría”. Llegan a clase y tienen preparado reflexionar sobre cómo fue la 2º evaluación. La verdad es que los alumnos habían salido razonablemente bien, además muchos acompañaron a sus padres a la hora de recoger las notas; luego en el fondo no era muy urgente el tema a tratar (se podía retrasar una semana).

Intuyo cierta sorpresa al leer “los alumnos habían salido razonablemente bien y la gran mayoría fueron con sus padres”. No se sorprendan, así es casi siempre. Quizás les venga bien recordar que estamos hablando de Diversificación Curricular.
¿Y qué es eso? Son grupos formados con alumnos que tienen interés, pero que han tenido algún problema en las clases masificadas (por ello repitieron y les costaba aprobar). Cuatro son las razones que a mi juicio hacen que estos grupos funcionen:
· Las clases no están masificadas. Lo que impide que se despisten con tanta facilidad.
· Existe una agrupación de asignaturas por ámbitos. Lo que facilita la enseñanza integral y que se detecten los problemas individuales que cada uno de ellos tiene (los profesores nos pasamos muchas horas con ellos).
· Tienen una edad en la que empiezan a apreciar lo que se les ofrece (han madurado).
· No existen exámenes externos, ni vuelven al sistema ordinario hasta que han terminado la ESO, lo que facilita que el profesor pueda dar clase basada en sus inquietudes y necesidades.

Quizás están pensando que “se lo ponemos más fácil”. En realidad no es que se lo pongamos más fácil, les repito: seleccionamos contenidos, los currículos son abiertos, se adaptan a sus intereses y a sus dudas…
¡Esperen! ¿Están pensando que puede ser que no salgan preparados? Quizás les interese observar la infografía que he preparado este año para ellos. Aparecen los resultados de los alumnos de Diversificación Curricular comparados con los de la ESO en un ciclo formativo… observen, observen.




Quizás el diseño no es claro, no se preocupen, yo les resumo. En el 2012/13 entraron menos alumnos de Diver que de la ESO, pasaron casi todos los de Diver (cosa que no ocurrió con los que procedían de la ESO). Ya en el 2013/14 titularon casi todos ellos. Y si me preguntan por las notas que sacaron les puedo decir que las de algunos eran francamente buenas. ¡Preparados si que salen!

Pero no nos engañemos, creo que es necesario que se nos controlen los resultados. Aunque sinceramente creo que un examen externo impedirá que podamos enseñar capacidades y fomentará que preparemos a nuestros alumnos para la realización de dicho examen (pregunten a cualquiera que dé clase en Bachillerato, les dirá que se ve condicionado por la PAU; pregunten incluso a los profesores de Bachilleratos de Investigación –en teoría bachilleratos de currículos diseñados para fomentar el tipo de pedagogía de la que estaba hablando- les dirán que tienen que sacrificar muchas cosas por esas “malditas” PAU).

Pero me despisto, se me va el santo al cielo, es la tristeza de pensar que el año que viene desaparece la Diversificación Curricular (yo me adaptaré pero ¿qué será de los alumnos que necesitan estas respuestas educativas?). ¡Joder! Me he vuelto a despistar.

Centrándonos. Imagínense que un alumno le dice al empezar la tutoría:
- Maestro, es que la evaluación pasada hemos hecho los alumnos muchos días huelga.
Y que acto seguido empiecen todos a hablar diciendo cosas del estilo:
- ¿Para qué las hacemos si los políticos no nos hacen caso?
- La política es una tontería. Siempre pasan de lo que decimos.
- Yo no voy a votar nunca.
- Etc.

Es triste oír a personas que todavía no pueden votar diciendo estas cosas. Pero… recuerden que ustedes aprovechan las oportunidades que les brindan sus alumnos. Entonces les dicen:
- Pues presentaos a las elecciones.
Ellos contestan
- Si lo tienen todo atado y bien atado, no saldríamos.

Han caído en vuestras redes, los tenéis en vuestras manos, están interesados… pero hay que picarlos un poco más, les hacéis una propuesta de trabajo:
- Seguro que no podéis presentaros. Pues ahora vais a hacer un partido político y vais a calcular (con datos simulados, pero que podrían ser reales) cuántos concejales vais a obtener. Pensad un nombre y ordenaos según queráis salir de concejales, ¡recordar que el primero será Alcalde/Alcaldesa si salís!

Mientras tanto vuestra cabeza se pone a procesar todo lo rápido que puede. Por un lado os ponéis a buscar con vuestro móvil (recordad que no tenéis ordenador en el aula) cuántos votaron, cuantos pueden votar, a quién votaron en las últimas elecciones; cuántos concejales tiene la población donde vives… Pero un alumno dice:
- Esto es una tontería ¿no te puedes presentar a las elecciones tan fácilmente?
Ustedes le contestan:
- Es cierto, pero tampoco es imposible. Se te pide que cumpláis una serie de requisitos, uno de ellos es recoger firmas de un determinado número de votantes del pueblo. Se supone que si pensáis que podéis salir no os será difícil conseguir esas firmas.

Mientras tanto ellos ya están organizados y ustedes tienen los datos que necesitan. Empieza la clase.
Lo primero es ponerles los datos de las elecciones pasadas en la pizarra. Les explican qué significa cada cosa. Entonces les preguntan cuántos votos creen que pueden sacar, les restas votos a algunos partidos, les sumas a otros (lo manipulas todo un poco para hacerlo más interesante) y les explicas cómo se reparten los concejales según el Sistema D’Hondt (en el ejemplo 1 de la wikipedia está muy claro). Ellos lo hacen cada uno en un folio y después lo corregimos en la pizarra. Aquí tienen el resultado:




Es obvio que esos no serán los resultados en las elecciones; para empezar no se presentará el G.M.S. (Gomisa, el partido de mis alumnos). Creo que en el pueblo se presentará Podemos. No tengo ni idea de lo que harán los votantes del PP (yo les quité votos para darle emoción a estas elecciones hipotéticas)… es decir que se trata de una simulación.
Pero creo que les pareció interesante, que aprendieron que las cosas no son imposibles, mejoraron su competencia matemática (manejo de datos y matemáticas asociadas al Sistema D’Handt de reparto de escaños), adquirieron conocimientos de Sistema Electoral Español y de cómo funciona el Pleno Municipal (cómo se elige el alcalde, quién toma las decisiones…)… quién sabe lo que realmente aprendieron. A mí me gusta pensar que dentro de un par de años, cuando todos puedan votar, reflexionarán sobre qué es lo mejor que pueden hacer y actuarán en consecuencia (decidan lo que decidan, abstenerse o votar). Yo solo quiero que piensen antes de votar, que no se dejen arrastrar por la desazón o la masa enfervorizada; Por Dios, ¡yo solo quiero que la gente se tome en serio la política!

ANOTACIÓN FINAL.
Como han podido comprobar se puede dar clase según esas tendencias pedagógicas que salen reflejadas en las introducciones de todas las Leyes Educativas. Pero luego se cargan toda la Pedagogía; por ejemplo, cuando masifican las aulas (desde mi punto de vista un aula masificada solo puede funcionar si los alumnos tienen interés por el estudio). Centrándome.
El caso es que la Diversificación Curricular desaparece el año que viene, y desde mi perspectiva los nuevos programas que aparecen (y que son vendidos como si fuera lo mismo) no tienen las virtudes del que desaparece. Deben ustedes saber que entrarán en 2º de la ESO (no serán tan maduros, ahora entran en 3º de la ESO) y terminarán en 3º de la ESO, reintegrándose a las clases ordinarias en 4º de la ESO (clases masificadas, y con multitud de alumnos desmotivados que arrastran a los que más les cuesta). NO SERÁ LO MISMO. Yo, de momento, no entiendo nada, ¿y ustedes?

miércoles, 18 de marzo de 2015

¿Os habéis planteado compartir vuestras experiencias docentes?


Sé que muchas veces no es el momento de compartir lo que uno está haciendo. Se me ocurren millones de razones para no hacerlo: puesto de trabajo inestable, miedo a que se te malinterprete, no estar todavía seguro de los resultados… Por eso no os pediría que compartáis vuestras experiencias docentes, pero si que os pido que penséis que quizás podría ser bueno compartir lo que hacéis.

Yo hace algún tiempo me animé, y la verdad es que está siendo muy, pero que muy satisfactorio. Este blog es consecuencia de aquella decisión.
Pero no acaba aquí la cosa, he tenido la satisfacción personal de compartir parte de mi trabajo con un grupo de profesores que están continuamente buscando mejoras en su trabajo.

Buscar, aprender y compartir, ¡ese es el camino! Siendo todos conscientes de que nunca podremos encontrarlo, aprenderlo o compartirlo todo.

El pasado miércoles estuve en el IES Floridablanca (Murcia) y, durante dos horas, estuve “soltándoles cosillas” que les podrían interesar para sus alumnos de altas capacidades (para todos en realidad, porque el diseño de su Plan de Actuación con los Alumnos de Altas Capacidades así lo permite). Mi ponencia estaba integrada en un Proyecto de Formación Autónoma. Para mi fue un honor que contaran conmigo. Además me ha servido para ordenar un poco mis ideas y mi trayectoria.

A lo que iba. En esas dos horas discutimos muchas cosas, pienso que todos nos enriquecimos, pero desde luego puedo garantizar que yo ¡sí!

Y… ¿de qué les hablé? o siendo más correctos, ¿de qué hablamos? Pues empecé por la Neurociencia.

Una cosa que sabemos todos los profesores es que son tan diferentes las cabezas de nuestros alumnos que nunca llegaremos a comprenderlas del todo. Pero yo procuré transmitirles lo alucinante que es para mí intentar entender las distintas formas que tienen mis alumnos de asimilar la información, de procesarla y de responder a ella.

Desde mi punto de vista, los profesores deben de “formarse” en el conocimiento neurocientífico, e integrar en sus metodologías (pero no de la noche a la mañana, como muchas veces nos impone la Administración) las “ideas” que van adquiriendo. ¿Para qué? Para respetar las distintas formas de comprender, de aprender, de comportarse…, es decir, para respetar la diversidad.

Queda “muy bonito” pensar y decir que lo hacemos, que respetamos la diversidad y que les ofrecemos respuestas individualizadas. Pero yo les confesé que, aunque siempre les he intentado hacer esa individualización, hasta hace unos cuatro años no llegué a creerme que sus “cabezas” fueran tan distintas. ¿Qué pasó? Muy simple, nació mi segundo hijo y me encontré con una forma de procesar la información totalmente distinta a la de mi primera hija. Por otro lado, hasta que no leí por primera vez sobre Neurociencia (Neurociencia para Julia de @xurxomar, libro que me encantó) no me di realmente cuenta de las implicaciones de esas diferencias.

Les hablé por encima de los sesgos cognitivos (en la parte de Investigaciones Científicas Escolares los desarrollé más en profundidad) y rematé este bloque hablando de la emoción, una variable que debemos tener muy presente en nuestras labor docente. Lo hice con un texto que modifiqué de un libro (libro que por cierto, no me gustó mucho):

“Para que aparezca la curiosidad, se nos preste atención, se acumulen las vivencias y las enseñanzas en la memoria… es necesario que los alumnos se emocionen con nosotros, con nuestros contenidos y nuestras metodologías”
Texto adaptado de Neuroeducación (Francisco Mora)

Después continúe por como veo y vivo la web 2.0, es decir, como interactúo con otras personas por Internet.

En la actualidad no entendería mi trabajo como docente sin tener detrás el respaldo de los blogs de divulgación científica y de “los chicos del twitter” (así los llamó Mariló Montero, esa musa de las pseudoterapias y de la incultura científica en general).

Les expliqué cómo me muevo por twitter (@2qblog), que le dediqué algún tiempo a investigar como funciona, que intento cuidar la imagen que doy, que soy consciente de mis decisiones (pocos/muchos tweet, pocos/muchos “siguiendo”, contestar/ignorar menciones, RT o no RT…), es decir, que no digo o hago lo primero que me pasa por la cabeza (algunas veces sí, pero esas son las menos)

Les dije que la web 2.0 me ha ofrecido ventajas tanto curriculares y como en el trabajo directo con el alumnado. Les expliqué lo fácil que me resulta seleccionar noticias científicas y colgárselas a mis alumnos en un blog para que ellos comenten. También les hablé de Naukas, de CienciaSfera, de cómo “los chicos del twitter” solucionaban dudas a mis alumnos…
Pero sobre todo me ha aportado ventajas como profesor a nivel personal y profesional.
Desde el punto de vista personal conoces a gente impresionante con la que te enriqueces mucho. Gracias a la web 2.0 estoy en la Asociación de Divulgación Científica de la Región de Murcia, participé como voluntario en Desgranando Ciencia, participo y soy uno de los impulsores de #TertuliasCiencia (proyecto que les encantó y que definieron como “club de lectura”)…
Y desde el punto de vista profesional, más todavía. Leo, escribo y discuto en un ambiente “no formal” sobre actividades, ideas, metodologías… que se aplican en las aulas, y de esa interrelación mejora mi capacidad docente.

Seguidamente hablé de las investigaciones escolares para generar el pensamiento crítico.

Dichas actividades son consecuencia de un proceso de reflexión debido a que mis alumnos no interiorizaban el Método Científico. Mis dudas sobre la eficacia de los contenidos y las metodologías aplicadas a este tema me hicieron buscar soluciones. Inicialmente las busqué en la Filosofía de la Ciencia, de ahí me fui a la Neurociencia y acabé en el Pensamiento Crítico.

Pensé que mis alumnos debían de dudar de su intuición, porque tenían que asumir la existencia de los sesgos cognitivos. No siempre deberían de dudar, porque la gran mayoría de las ocasiones acierta. Pero cuando algo no cuadrara en su interior deberían de hacerlo.
La consecuencia de dichas reflexiones han sido unas investigaciones escolares que cumplen una serie de requisitos:
-          A los alumnos les tiene que apetecer realizarlas (estar motivados)
-          Los resultados que alcancen deben de contradecir la intuición; los alumnos se sorprenderán y estarán más abiertos a cuestionarse las cosas.
-          La metodología les tiene que enganchar.
-          Los resultados hay que difundirlos (así se sentirán orgullosos de saber cosas que otros no saben y tendrán ganas de cuestionarse realidades “establecidas” para encontrar realidades “reales”)
-          Las investigaciones se basarán en la aplicación del método científico, es decir, irán sobre cosas susceptibles de ser medidas “objetivamente”.

De los resultados de este tipo de actividades estoy bastante satisfecho, porque muchos de mis alumnos han empezado a dudar de cosas que antes no se cuestionaban. Todos los días suele aparecer alguno preguntándome, por los pasillos o por email, sobre algo que ha oído/leído/visto que no le cuadra.

Obviamente les mostré las dos investigaciones que he llevado a cabo hasta el momento, ¿Influye la Luna llena en el número de nacimientos? y Las matemáticas no tienen por qué ser intuitivas. Y también les presenté la última idea que me está rondando por la cabeza: Poder Mental, el juego.

Y para finalizar les hablé de otras actividades que utilizo y también de cómo evalúo a mis alumnos. Muchas de esas actividades se pueden encontrar en el Aula virtual: IES Rambla de Nogalte. Pero habían pasado las dos horas y todos teníamos otras cosas que hacer, así que sólo les nombré algunas “cosillas” sobre esos dos puntos y me despedí agradeciéndoles que hubieran contado conmigo.

Reflexión final.
A mí me está resultando bastante satisfactorio compartir mis experiencias como docente, además creo que me ayudan a ser mejor profesor. ¿Os habéis planteada compartir vuestras experiencias docentes?

martes, 3 de marzo de 2015

El WhatsApp y la Neurociencia



Algunos pensaréis, ¡vaya una pareja, no pegan ni con cola! Nada más lejos de la realidad. Leed, leed.

Todo empezó el viernes por la noche.

Estaba por Twitter y no dejaba de leer tweets sobre un vestido, pero yo estaba pasando del tema. Empezó a picarme la curiosidad cuando veo que @aberron había publicado “¿De qué color es este vestido?...”… pero la verdad es que seguí pasando y no entré a leer el post.

Pero entonces empezaron por WhatsApp. El primero el de la foto y después siguieron otros preguntándome si tenía la explicación del asunto del vestidico. Un whatsapp de mi sobrina, pero también whatsapp de amigos, de los padres del cole, de compañeros… He de contaros que cada vez me preguntan más por WhatsApp sobre temas científicos, ¡será por mi política de ir metiendo cosillas en esa red social!

Y que queréis que os diga, una cosa es pasar de los “chicos del twitter” y otra muy distinta es desaprovechar la oportunidad de meter un post científico en el WhatsApp. Así que leí el post de @aberron, me gustó y se lo envíe a mi sobrina y a los grupos que me había preguntado.

Y ahora imaginaros. Estáis en clase de atención educativa y vuestros alumnos ya han terminado de hacer lo que tenían pendiente, quedan 10 minutos para que toque el timbre. A uno de los alumnos se le ocurre decir:

- Juan Carlos, explícanos lo del vestido.

Algunos sabían de que iba el tema; otros no. Les busco la foto y se la pongo. Unos lo ven de un color, otros de otro. Para aclararnos pongo la foto donde salen las tres fotos y 5 o 6 dicen que lo veían como el de la derecha y el resto como el del medio.


Discuten y finalmente atienden para que yo se lo explique.

- Veamos, para empezar debéis de saber cómo funciona la cabeza. Es importante que sepáis que de todo lo que llega a vuestros sentidos solo “metéis” un poquito en vuestra cabeza. Por ejemplo, ahora me estáis oyendo a mí y no estáis oyendo al profesor de la clase de al lado (justo al decir eso empiezan a oírlo). Es alucinante que vuestra cabeza tenga que desechar tanta información para no bloquearse. Concentrarse no es centrarse en una información, es eliminar información no importante para que podemos trabajar con la que es significativa.

- ¿Qué?

- Lo que oís. En los niños pequeños esta facultad todavía no está plenamente operativa y, junto con otras razones, eso explica porque tardan tanto en reaccionar.

- Es verdad, se quedan parados cuando les dices que hagan algo y al rato empiezan a hacerlo.

- Continuemos que va a tocar el timbre. Lo siguiente que tenéis que saber es que vuestros sentidos, en este caso el de la vista, son distintos en cada uno de vosotros. Algunos tenéis mejor vista de día, otros de noche, algunos percibís mejor los “colores”, otros el contraste… Es lógico, los ojos de cada uno son de su padre y de su madre, nunca mejor dicho.

- Es verdad, además nos pueden engañar de pequeños y decirnos que el rojo se llama verde y nosotros estar equivocados toda la vida.

- Eso es otra cosa, pero igual de importante que las anteriores. Vosotros veis teniendo en cuenta lo que tenéis en la memoria. La información que llega de los sentidos, incompleta y distinta para cada uno de vosotros, se mezcla con la información que teníais almacenada en la memoria (obviamente distinta en cada uno de vosotros) y así os hacéis una idea de cómo es la realidad. En pocas palabras, que cada uno ve la realidad como le sale de las narices.

- Pero entonces, ¿de qué color es?

- Eso no es importante. Lo importante es que os deis cuenta de que no podéis confiar de manera ciega en lo que dice vuestra cabeza. En este caso parece que lo que afecta mucho es la luminosidad y que por eso algunos, yo entre ellos, lo vemos distinto de día y de noche.

- Pero entonces, ¿no nos podemos fiar de nuestra cabeza?

- Si os podéis fiar porque la gran mayoría de las veces atina. Pero cuando aparece algo que os hace dudar, o cuando está en juego vuestra vida, yo prefiero fiarme de los instrumentos de medida y de los experimentos. Para eso sirve la Ciencia. La Ciencia intenta minimizar mediante la experimentación esa subjetividad que nuestra mente impone a nuestra existencia. Pero recordar, la Ciencia…

Piiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii

- Esperaros solo 10 segundos. La Ciencia solo se puede aplicar a cosas que se puedan medir. Para el amor, y cosas por el estilo, tendréis que buscar en otro sitio porque la Ciencia no os va a dar respuestas.

Y aquí se termina el relato. Espero que veáis el vestidico de las narices con otros ojos. Yo, aparte de usarlo para dar unas pinceladas de neurociencia, lo he metido en el blog donde cuelgo post científicos que les podrían gustar a mis alumnos.

Por cierto, recordar que no soy un experto en neurociencia, así que si estoy equivocado en algo no dudéis en comentármelo.

viernes, 30 de enero de 2015

Pequeña investigación escolar para fomentar el Pensamiento Crítico

Hola. La verdad es que estoy bastante contento de como estoy explicando el Pensamiento Crítico en clase. También estoy contento con los resultados.

Pero yo solo les doy unas pinceladas porque no soy ningún experto. Sin ir más lejos no tengo muy claro donde hay que poner límites al escepticismo. Además tengo que repartir el tiempo de docencia entre los distintos contenidos del temario.

Por lo tanto mi Objetivo se reduce a que mis alumnos conozcan que, en algunas ocasiones, las intuiciones/sentimientos fallan en sus análisis de la realidad y que cuando esto ocurre, si el objeto de análisis puede ser medido, lo mejor es acudir al Método Científico.

Con ligeras alteraciones este curso he reproducido el esquema que expliqué en el post “Educar en el Pensamiento Crítico dentro del Método Científico”. Uno de los platos fuertes es realizar una investigación (trabajando así simultáneamente Método Científico y Pensamiento Crítico). El año pasado mis alumnos comprobaron que la Luna no influía en el número de nacimientos (lo puedes leer aquí); este año mis alumnos han analizado si es bueno fiarse siempre de la intuición matemática.

Las matemáticas “de colegio” son muy, pero que muy, concretas (centradas en la realidad del día a día de los alumnos). Eso hace que esta parte de las matemáticas sea fácilmente entendible usando la intuición. Pero no seamos exagerados, yo creo que de vez en cuando debemos de hacerles dudar de esa intuición porque, aunque la intuición es tremendamente necesaria (nunca me cansaré de repetirlo), algunas veces falla. Quizás en Primaria no sea el momento de hacerles dudar (no lo sé), pero de lo que si estoy seguro es de que en Secundaria si debemos fomentar el pensamiento crítico hacia ella.

Pero centrémonos en la investigación de mis alumnos.

Todo empezó por culpa de una compañera de matemáticas (@matanamar) ya que me recomendó y me dejó “El hombre anumérico” de John Allen Paulos. No me gustó como estaba redactado (quizás fuera la traducción), pero eso era lo de menos porque decía cosas muy interesantes. Cosas como esta:

<< El siguiente resultado, bien conocido en probabilidad, es una buena ilustración de la sorprendente probabilidad de las coincidencias. Como el año tiene 366 días (incluimos el 29 de febrero), tendríamos que reunir 367 personas para estar seguros de que por lo menos dos personas del grupo cumplen los años el mismo día.
Ahora bien, ¿qué pasa si nos contentamos con tener la certeza de sólo el 50%? ¿Cuántas personas habrá de tener el grupo para que la probabilidad de que por lo menos dos de ellas cumplan los años el mismo día sea del 50%? A primera vista uno diría que 183, la mitad de 366. La respuesta sorprendente es que sólo hacen falta 23. En otras palabras, exactamente la mitad de las veces que se reúnan veintitrés personas elegidas al azar, dos o más personas cumplen los años el mismo día
Para aquellos lectores que no se acaban de creer el resultado…>>

Yo no se que pensaréis vosotros, pero yo no me lo creí. Leí la deducción que había en el texto pero… ¡qué no me lo creí! ¡Qué el sesgo asociado a la intuición matemática es poderoso y yo no estaba dispuesto a creerme tan fácilmente esa sorprendente respuesta! ¡Qué yo soy de Ciencias y si algo no me convence lo tengo que comprobar! ¡Qué… qué yo soy profesor y puedo poner a mis alumnos a trabajar (ja, ja, ja…)!

Ni corto, ni perezoso, me puse a diseñar la actividad que sale en este post. En poco tiempo la tenía diseñada y puse a trabajar a mis alumnos. Para ver las fichas con las que trabajaron los grupos pinchar aquí.

La actividad la hemos desarrollado en tres fases. En la primera fase hemos medido la intuición matemática, en la segunda la realidad estadística y al final hemos analizado si la estadística está más próxima a lo que dice la intuición o a lo que dice la probabilidad.

Para medir la intuición matemática se me ocurrió que hicieran una encuesta.

· Antes de realizarla hice unas cuantas pruebas entre conocidos y para mi sorpresa algunos niños de colegio pensaban que había alguna probabilidad porque en sus clases había ocurrido en alguna ocasión. Por eso la encuesta se ha hecho a tres grupos de individuos distintos: 1º ESO, Bachillerato y personas mayores de 30 años.

· Otro problema que me planteé fue como hacer la pregunta, algunos podrían responder de manera que luego sería difícilmente de tabular. Por ello daba 5 posibles soluciones enunciadas simultáneamente de manera proporcional y de manera cualitativa. El resultado fue el siguiente:


Antes de que mis alumnos pasaran la encuesta pensé que al ver como posible respuesta “más de un 95%” habría un desplazamiento de las respuestas hacía probabilidades más altas de las esperables en otros formatos de preguntas. De todas formas decidí mantenerla porque no quería respuestas abiertas.
Es curioso, pero después de pensar en la posibilidad de ese desplazamiento he leído “El tercer tipo de sesgo detectado por Kahneman y Tversky” en el blog “Todo lo que sea verdad” de @JL_Ferr (por supuesto os aconsejo que lo leáis). En ese post se explica que las respuestas se “anclan” en unos sitios según se pregunte de una u otra forma (justo lo que había pensado que podía pasar)

· ¡No me despisto más!. Mis alumnos realizaron las encuestas y estás fueron las gráficas que obtuvieron:


A la vista de estas gráficas concluyeron que se puede suponer que la gente opina que la probabilidad es baja (hicieron la estimación de un 15%) y que a lo mejor la probabilidad que intuyen los de 1º ESO es superior a la de los otros grupos estudiados.

Yo también opino que las respuestas están sesgadas, pero esto no lo he investigado, es una apreciación a la vista de lo que me dicen si no les doy opciones y lo que me contestan si les doy esas cinco opciones.

Lo que es incuestionable es que poca gente opina que puede ser un 50% (de hecho algunas personas que contestaron probabilidades altas parecía que no se tomaban muy enserio la encuesta –esta apreciación la tuvieron los alumnos al realizar las encuestas-)

Para medir la realidad y hacer la estadística usaron un listado con todos los alumnos del instituto (solo salían las fechas de nacimiento por clases, no salían los nombres).

· Me planteé que vieran la cantidad de veces que dos personas cumplían los años el mismo día en las clase (a veces tienen más de 23, pero otras tienen menos), en grupos de 23 personas aleatorias y en grupos de 57 personas aleatorias.

· Los resultados fueron los siguientes (el “Sí” significa que sí hay dos personas que cumplen los años el mismo día)


Los alumnos concluyeron que son próximas al 50% las probabilidades de que ocurra cuando analizamos clases y cuando analizamos grupos de 23 personas (siendo muy parecidas ambas).

Yo he de añadir que hubo algunos problemillas (de los típicos docentes) al realizar los análisis de la documentación que yo les di (los listados con las fechas de nacimiento).
¿Qué problemillas fueron y qué consecuencias pueden haber traído? Veamos.
El análisis de los listados lo supervisé para así poner notas según el interés con que los realizaban. El análisis de los grupos aleatorios fue más difícil de hacer porque no estaban ordenados los listados por fechas de nacimientos (en el listado por clases si que estaban ordenados). Además, este análisis se realizó en dos sesiones (en una no dio tiempo) y qué casualidad que en la segunda sesión no salieron las estadísticas tan bien como en la primera. Y es que en la segunda ya no se lo tomaban tan enserio como el primer día (de hecho baje puntillos por mal comportamiento a algunos). Decir, por ejemplo, que fue ese día donde se pasó, en los grupos de 57 personas aleatorias, del 100% de “si hay dos personas que cumplen los años el mismo día” al 80%.

Para que compararan intuición y probabilidad con estadística lo primero que tenía que hacer era explicarles que probabilidad hay en cada caso. Para ello, en vez de darles el texto del libro donde yo lo leí, lo que hice fue darles un post de @ClaraGrima: “La paradoja del cumpleaños”. En dicho post sale, además del ejemplo de las 23 personas, que la probabilidad es aproximadamente del 99% si el número de personas en el grupo es de 57.
 
Pero los alumnos no solo aprendieron que la probabilidad no falla, y que la intuición sí. También aprendieron como trabajan los timadores. Esta fue la moraleja que les di a los alumnos, que por cierto es la que pone más adelante John Allen Paulos (añadiendo ejemplos sacados de Martin Gardner):
“Es bastante probable que ocurran hechos improbables, pero no es probable que se dé en casos concretos”. Lo explico:
Es difícil que al estar en un grupo con 57 personas (99% de probabilidad de que haya dos que cumplan años el mismo día), tú tengas una persona que cumpla los años el mismo día que tú. Habrá dos pero seguramente no serás tú (hay un 3’5% de probabilidad de ser tú).

¿Y eso que relación tiene con las pseudociencias? Que un timador sabe de estás coincidencias y frente a un público numeroso puede acertar fácilmente si no concreta en la persona (ejemplos: alguien del público ha tenido un accidente grave, un familiar próximo de alguien del público está ingresado por una enfermedad grave…). Los que usan esta técnica son timadores y punto, ojalá les sirva a mis alumnos para localizarlos cuando oigan estas frases.

Así que recuerda:
· Las matemáticas iniciales son muy intuitivas porque tratan de cosas concretas, pero si tu intuición te dice algo que no corresponde con la realidad, no seas cabezón y reconoce que la intuición en algunas ocasiones falla.
· Los timadores hacen afirmaciones generales, que creemos que no son probables pero que si lo son, para convencernos de que tienen "poderes" y colarnos sus mentiras.

Nota final: podría hacer bien las estadísticas mirando los listados pero, no tengo ganas, ya no dudo de la probabilidad matemática y no tiene tanta gracia como poner a trabajar a los alumnos. Pero si tú dudas, te aconsejo que hagas la prueba tú, ¡quedarás alucinado!