sábado, 21 de junio de 2014

Acabar con las creencias pseudocientíficas en tres cómodos pasos


¿Título pretencioso? Sí.
¿Creo que será el post definitivo contra la pseudociencia? No, no lo creo, pero quizás aporte un pequeño granito de arena en el largo camino que nos queda por recorrer.

Centrándome y yendo directo al grano. Abstract (aunque no estés completamente de acuerdo cuando leas este pequeño resumen, si te interesa el tema, léete todo el post, please!)

Si aceptas que la intuición no siempre es válida para comprender la realidad y si aceptas que solo son fiables aquellas fuentes de información que no tienen contradicciones internas, muchas de las pseudociencias actuales no tienen nada que hacer contigo.
¿Por qué? Porque, en su afán de ganar adeptos, empaquetan multitud de ideas contradictorias. Es algo que no les importa hacer, porque elevan la intuición a la categoría de herramienta suficiente para la comprensión de la realidad.
Los tres pasos son:
1) Convénceles de la existencia de los sesgos cognitivos.
2) Muéstrales las contradicciones de su fuente de información.
3) Ofréceles la respuesta científica.

Un posible subtítulo para este post podría haber sido Un paseo por la actividad de mi blog en el último año. Alumnos, amigos y personas que comentan en mi blog me han pedido en más de una ocasión que les contestará a la siguiente pregunta ¿por qué es mentira lo que yo pienso y no lo que dice la Ciencia? Muchos de los post del último año han intentado responder a esa pregunta, yo me lo he pasado pipa intentando conseguir responder a esas cuestiones, y este post resume mi conclusión a día de hoy (porque seguro que con vuestros comentarios alteraré mis conclusiones).

Para empezar. ¿Tiene sentido luchar contra las pseudociencias?
Yo creo que sí. Hace algunos meses publiqué Educar en el Pensamiento Crítico dentro del Método Científico porque el tema me preocupa.
Sé que muchos piensan que la divulgación se debe centrar en explicar los conceptos y procedimientos, pero ¿tiene sentido un químico analítico creyendo en la homeopatía, o un biólogo creyendo en Adán y Eva? Yo creo que no y espero que al terminar de leer este post pienses de forma parecida a mí.
También os puede ayudar a ver la necesidad de luchar contra las pseudociencias el post Las facturas de la mentira de @elnocturno.
Actualización 26/06/14: Y también puede ser que no estemos orientando bien nuestro "lucha". Sobre este aspecto me parece imprescindible leer ¡Magufos! de @Uhandrea; a modo de ejemplo extraigo el siguiente párrafo: "Los comunicadores científicos reaccionan a menudo de forma poco inteligente ante los comportamientos anticientíficos. Las actitudes de menosprecio, sostiene el autor del artículo, son la peor receta para conseguir atraer al campo de la ciencia a algunas personas ajenas a él" (por desgracia, y aunque intenté no cometerlo, en alguna parte de este post seguro que he cometido este error; pido perdón por anticipado).

De todas formas, quieras o no luchar contra ellas, un día llegan los amigos (o los alumnos, o…) y te preguntan ¿por qué …..………. es pseudociencia? También podría ocurrir que descubras que a algún amigo (o a algún alumno, o…) le están intentando timar y que las consecuencias de dicho timo puedan ser catastróficas (dejar un tratamiento médico, gravar significativamente su economía, entrar en una secta…). Si eres buena persona me imagino que en cualquiera de las dos situaciones anteriores (o en otras) tomarías cartas en el asunto.
Cuando esto ocurre lo primero que debes plantearte es si puedes hacerle cambiar de idea. Mi opinión es que la gran mayoría de las veces sí podrás, pero hay algunos que son inaccesibles; son los que han alcanzado el “Nirvana Pseudocientífico” (fácilmente identificables, son aquellos que no se plantean estar equivocados porque su experiencia vital, analizada y gestionada por su inteligencia emocional, les ha conducido a “su verdad”). Por ello, para no quemarte, no debes discutir con esos seres extraordinarios dotados de esa seguridad en sí mismos.

Una vez decidido si vas a intentar convencerlos, debes de ir paso a paso. Lo menos importante es hablarles sobre la tontería pseudocientífica que abrió el debate; lo más importante es convencerlos de que su forma de pensar no tiene ni pies ni cabeza y eso solo lo lograrás si ellos aceptan que ¡la mente nos engaña!

Veamos los tres pasos:

1º PASO. Explícales cómo funciona su mente. Háblales de los sesgos cognitivos.

Piensa que les han comido la cabeza, lo primero es convencerlos de que es mentira que la mente sea algo privilegiado que conduce inexorablemente hacia la verdad. Para ello han usado frases como “¿quién mejor que tú sabe lo que te sienta bien?”, “tu mente sabe el camino, tú no tienes más que seguir las señales”, “las intuiciones son tan válidas como la razón”…

Es genial esta forma de proceder de las pseudociencias; la verdad es que se lo han montado bien. Primero les generan confianza en sus sentimientos, sus intuiciones, sus percepciones… y luego les dicen sus creencias “decoradas” con acciones que arranquen la emoción del público. Primero les dices “hay casos de cáncer muy extendido que se curan, y otros muy localizados que se extienden. Yo creo que el tratamiento emocional marca la diferencia” y luego te sacas la teta y le das de comer a tu bebé para arrancar los aplausos de un público entregado (esto no es ficción, esto ha pasado).

Pero no acaba aquí la cosa; existe una segunda fase. Una vez que te han convencido de que tu mente es algo grande y que puedes confiar en tus intuiciones, te dirán “siente cómo fluye la energía en tu interior y a tu alrededor”. Ya lo han conseguido; han establecido un cauce para que tú puedas creerte todo lo que quieran, ya que es esa energía, en sus distintas versiones, lo que activará “tu yo interior”. Lo más alucinante de esta nueva fase es que, como aceptas lo que tu instinto te dice, puedes negar la existencia de fantasmas pero creer que las plantas te conectan con el universo, puedes negar el mal de ojo pero creer que el reiki cura… ¡dan lo mismo las contradicciones, dan lo mismo porque tú decides! Y en el fondo son contradicciones, porque todo son expresiones de esa poderosa energía que fluye por el universo, esa poderosa energía que es indetectable para los instrumentos y es indetectable para cualquier persona que no tenga tus mismas sensaciones, tus mismas intuiciones, tus mismas percepciones…

Resumiendo, recuerda que tus amigos pseudocientíficos piensan que la mente es poderosa, que su juicio es infinito y que la energía que ellos intuyen es real. Y, sobre todo, recuerda que lo piensan gracias a desconocer que existen los sesgos cognitivos.

Por ello, lo primero que tienes que hacer es convencerlos de que la mente comete cantidad de errores de apreciación.

Por ejemplo, para demostrarles a mis alumnos la existencia del sesgo de confirmación hicimos uno estadística sobre el número de nacimientos según la fase de la Luna (para más datos leer el post ¡Debemos enseñar la existencia de los sesgos cognitivos!). Se comprobó que, al igual que otras estadísticas mucho más rigurosas que la nuestra, por mucho que digan los médicos, no hay más nacimientos en luna llena.

La mente muchas veces nos engaña y esto es una poderosa herramienta para hacerte sentirte bien (placebos) y para sentirte mal (violencia psicológica). El efecto placebo existe; tu mente es capaz de activar/desactivar mucho dentro de ti.
Pero recuerda que nunca lo hará la mente de otra persona; para conseguir algún efecto en la mente de otra persona deberás emocionarla con palabras, acciones, miradas… Por ejemplo, una mirada de desprecio genera inseguridad mientras que unas palabras melosas dichas cerca de nuestros oídos generan… (mejor no os lo digo, que ya sabéis en lo que estoy pensando). Un ejemplo: Efecto Verplank, un experimento con el cerebro de tu profesor de @aberron.
Tu mente activa/desactiva también la producción de hormonas/neurotransmisores… generando distintas sensaciones, pero esa activación/desactivación puede venir por sensaciones, percepciones previas a las que tú les has otorgado importancia. Por ejemplo, está demostrado que si te explican el tratamiento aumenta la eficacia, porque el médico te genera confianza y eso hace que los efectos positivos aparezcan.

Continuemos. La mente interpreta la realidad mezclando experiencias previas, capacidades sensoriales y estados bioquímicos (hormonas, drogas…). Nuestra cabeza es genial, es útil, yo la uso a todas horas y no deja de sorprenderme… pero no es perfecta y a veces se equivoca.
Repito. La mente es increíble, hace multitud de “cálculos” para saber qué pasa ahí fuera, actuamos intuitivamente en muchas ocasiones… pero, tengamos cuidado porque la intuición no llega a conclusiones adecuadas en todas las ocasiones.

Otro ejemplo. Para demostrar que al sacar conclusiones del análisis de nuestras experiencias previas fallamos, a mí me gusta preguntarles a mis alumnos “si soplo entre esas dos latas ¿qué pasará?” 


Y ¿qué me decís de las ilusiones ópticas, auditivas, táctiles…? la Luna se ve más grande al salir por el horizonte, muchas veces escuchamos palabras distintas si leemos los labios o los subtítulos (ejemplo de que los sentidos actúan mezclando información, hay un enlace al final del post), sentimos extremidades que fueron amputadas (aquí la memoria es la que nos juega una mala pasada, mezcla algún impulso nervioso con el recuerdo de la extremidad perdida)… Todo esto es alucinante. Todo esto son ejemplos de que existen errores de percepción.

Queréis otro ejemplo. El post de Scientia ¿Influye el etiquetado “ECO” en nuestra percepción sensorial y económica de los alimentos? es otro ejemplo más de lo mismo. En este ejemplo se pone de manifiesto que nuestros valores éticos alteran el sentido del gusto (por cierto, también nuestros valores estéticos alteran el sabor de las comidas).

Se podrían poner muchos ejemplos y la conclusión es obvia: la mente muchas veces yerra. Los sesgos cognitivos son una consecuencia de que la intuición toma atajos en la resolución de problemas complejísimos. Gracias a la intuición estamos vivos pero en más de una ocasión esos atajos nos hacen errar.
Estamos vivos porque jamás habríamos sobrevivido sin decisiones intuitivas. No podríamos sobrevivir frente a un ataque, una caída fortuita… sin esa resolución rápida basada en los atajos intuitivos.
Pero, si estamos concentrados, la intuición elimina muchos de los estímulos que le llegan del exterior; si la información que le llega es incompleta se “inventa” (busca en su memoria) datos; tanto una cosa como la otra las hace para tomar una decisión rápida.
La intuición podría ser muy útil en el terreno social, pero en los análisis que tienen una estadística detrás, en los análisis causa-efecto, en… tiende a equivocarse.

Dejo el tema de los sesgos cognitivos; si quieres más información sobre sesgos cognitivos lee al final del post el apartado ¿qué te recomiendo que leas?

Bueno, a lo que íbamos. Estábamos intentando convencer a un amigo de que los sesgos cognitivos le hacen cometer errores de apreciación al analizar la realidad.
Sabrás que lo has conseguido cuando para defender su postura diga: “vale, reconozco que existen los sesgos cognitivos pero ¡yo no puedo entender de todo! Y hay científicos/médicos/expertos… que dicen una cosa y científicos/médicos/expertos… que dicen otra; entonces, ¿qué puedo hacer?, yo no puedo entender de todo.”
Es el momento, dile que tú tampoco puedes saber de todo, que tú también tienes esa limitación y que solo hay una solución posible ¡debes buscar la credibilidad de las fuentes!
Es el momento de pasar a la siguiente fase.

2º PASO. Enséñales lo que son las falacias. Explícales la importancia de las fuentes de información. Convéncelos de que las personas y los medios de comunicación pierden su credibilidad cuando dicen o publican tonterías.

En este paso lo primero que tienes que lograr es que entiendan que la ciencia es diferente. Es diferente porque se basa en evidencias extraídas de la realidad mediante instrumentos, intentando así minimizar los errores de apreciación que comete nuestra intuición. Por mucho que a algunos no les guste la Ciencia es algo totalmente distinto de la Filosofía, de la Religión, del Arte… y, por supuesto, también de la Política.
Deben comprender más o menos cómo funciona la Ciencia. No es que tengan que entender todo el método científico; es que tienen que saber que la Ciencia es la única que se basa en las evidencias empíricas. La Ciencia no puede opinar sobre aquellas cosas que no son medibles. Lo no medible es subjetivo: el arte, los sentimientos, la moralidad, la ética… no son susceptibles de ser analizados por la Ciencia.

La Ciencia, la Filosofía, las Pseudociencias y la Religión son cosas distintas. Intenté explicar todo esto en el post ¿Por qué es importante enseñar/divulgar lo que son realmente las pseudociencias? En él salía un cuadro resumen que resumía aproximadamente mi forma de pensar (aunque las simplificaciones nunca son perfectas).


Después de explicarles esto no tardarán mucho tus amigos en decirte: ¿pero si muchas veces cambiáis de opinión? Si te lo preguntan es porque lo estás haciendo bien; te están escuchando y están interesados; ese es el camino; “están enganchados”. Diles que es cierto que muchas veces cambiamos la forma de describir a la naturaleza, pero debes explicarles que es porque nuevas evidencias han sido descubiertas (que no anulan a las anteriores) y que por ello emitimos nuevas teorías para explicar estas evidencias; nuevas teorías que, por supuesto, explican los nuevos datos experimentales pero que también explican los antiguos. Es fundamental que entiendan que una cosa son las evidencias y otra las teorías.
Todo esto lo intenté explicar en el post ¿sabes que la ciencia es diferente?, pero lo importante es recordar que “El principio de autoridad en la Ciencia reside en los datos experimentales, no en los científicos ni en las teorías”

Vamos con otra cosa. Desde que surgió la lógica se conocen las falacias. Las falacias son argumentaciones falsas pero que parecen verdaderas, es decir, son argumentos eficaces para salirnos con la nuestra pero falsos en relación con la discusión que estamos manteniendo. Hay muchas falacias, las hay formales y no formales, a modo de ejemplo he puesto algunas de ellas:
· Desacreditar a las personas: “los transgénicos son malos porque los científicos que los estudian están pagados por Monsanto”
· Eludir la cuestión: “la homeopatía funciona; son las farmacéuticas las que manipulan los estudios experimentales que hacen”.
· Decir que como nadie demuestra lo contrario lo que decimos es verdadero. La falacia de la ignorancia es bastante usada por las pseudociencias. Por ejemplo: “los ovnis existen; demuéstrame que no existen”.
· Dotar a la casualidad o a la correlación carácter de causalidad: “la vacunación a los niños de 3 años provoca autismo porque después de ponerles la vacuna aparecen muchos casos de autismo”.
· Aludir a los sentimientos, a “tu yo interior”, a tus deseos… es decir, activar tus sesgos cognitivos.
· Aceptar porque muchos opinan como tú. La falacia de la democracia. Muy usada, sobre todo en sus reuniones “privadas”.
· Exagerar lo que ha dicho el oponente y así ponerlo en evidencia.
· La falacia de la equidistancia es otra de las más sangrantes. Contraponer reflexiones basadas en las intuiciones frente a reflexiones basadas en los hechos es absurdo. Como ya hemos dicho cada una tiene su ámbito de aplicación y, cuando hay datos experimentales, la intuición no suele ser la herramienta más adecuada.
· Y otras muchas.
Si quieres más información puedes empezar por “Los 10 mandamientos de la lógica” de @Milhaud.

Una cosilla más sobre falacias (y sobre ilusiones sensoriales). Además de los que alcanzan el “nirvana pseudocientífico” existen otros seres extraordinarios con los que es muy difícil razonar, son los autodenominados escépticos de los escépticos.
Veamos, las falacias y las ilusiones sensoriales son conocidas desde hace mucho. Están tan extendidas que figuran hasta en los temarios de Filosofía en 1º de Bachillerato. Muchas personas se han formado con respecto a ellas para no ser engañados, otras se han formado para poder engañar. Publicistas, políticos… son algunos ejemplos de profesiones que las usan.
Y puedo estar equivocado pero creo que algunos de los que están más formados en estos menesteres, se creen capaces de detectar las falacias y los trucos sensoriales de sus oponentes y que, por ello, no serán timados. Esas personas creen que su capacidad lógica será capaz de llevarles a la verdad, pero se equivocan. Por un lado, “la verdad absoluta” (sea lo que sea eso) nunca se alcanza; y por otro, olvidan que existen los sesgos cognitivos y que por ello, si la discusión versa sobre cosas medibles, la única forma de minimizar los errores de apreciación es razonar usando el método científico (la medición).

Volvamos a hablar de nuestro amigo. Cuando detectes, que acepta que no somos capaces de interpretar la realidad desde nuestras percepciones por culpa de los sesgos cognitivos, y que un buen timador usando las falacias nos cuela todo tipo de trolas, es el momento de ir un poco más allá.

Uno no puede saber de todo, uno no puede intentar comprenderlo todo, es el momento de empezar a confiar. La pregunta es, ¿en qué podemos confiar? Y, a mi juicio, la única respuesta adecuada es que solo podemos confiar en la Ciencia cuando estemos hablando de datos medibles.
Seguro que a más de uno se le revuelven las tripas por una afirmación tan pedante. Sinceramente, no creo que lo sea. Lo que pienso es que no habéis interiorizado todavía que debido a los sesgos cognitivos no podéis usar la intuición para analizar la realidad medible (aunque os recuerdo que es muy útil para disfrutar de la vida y para sobrevivir en el día a día).
Si después de este párrafo aún seguís leyendo puede ser que sea porque le deis cierto crédito a mis explicaciones, os animo a que investiguéis sobre los sesgos cognitivos (os recuerdo que al final del post os pondré algunos enlaces)

Pero el problema no está resuelto, ¿cómo sabemos qué dice la Ciencia? Porque, a veces, algunos científicos dicen una cosa y otros otra. Pues lo tenemos nuevamente complejo.

Yo propongo que analicemos la credibilidad de las fuentes: a las personas que no les detectéis errores científicos (no dice ninguna tontería cuando habla de hechos contrastados, tratan con rigurosidad los contenidos de los que hablan…) y no les detectéis falacias en su discurso (no apelan a vuestra intuición, a vuestros sentimientos…) las consideraremos creíbles.
Parece duro lo que acabo de decir, pero si pasan ese filtro (y no todos lo pasan) yo me fío. Qué le vamos a hacer ¡yo me fío de los médicos cuando hablan de medicina!, ¡yo me fío de los albañiles cuando se habla de levantar un muro! ¡yo me fío de los maestros cuando se habla de la educación infantil y primaria!.. Pero, repito, me fío si pasan el filtro. Es importante el detalle y es importante que todos reflexionemos.

Voy a poner un ejemplo: yo a mis hijos y mis alumnos nunca les miento si hay posibilidad de que me pillen, ¡porque perdería toda la credibilidad!. Cuando voy a un médico y me receta homeopatía desprecio todo su diagnóstico (quizás el médico lo haga con toda su buena intención pero como le he pillado ya no me fío de nada). Cuando oigo a un pintor de brocha gorda diciendo que los funcionarios son todos unos gandules me digo "piensa el ladrón que todos son de su condición" y no le contrato… No creo que necesitéis más ejemplos. En el cuento ¡Que viene el lobo! y en Pseudociencias en el Dentista intenté explicar esta idea de la credibilidad.

Actualización 30/08/14 (1): prácticamente desde que lo publiqué se que le faltaba al post una cosa, pero como iba mal de tiempo lo dejé en ese momento.
Lo que le faltaba era que no enlacé/sugerí links sobre como seleccionar fuentes de información (para que inicies tu propio camino de investigación si te apetece).
Aunque al final del texto habrá algún enlace más, quiero resaltar “Está científicamente demostrado que…” de @victorpasc, pues creo que encaja como un guante en “Acabar con las creencias pseudocientíficas en tres cómodos pasos”. Incluye una pequeña e interesante guía para decidir si la fuente debe ser considerada creíble; indica que analices 3 cosillas: al interlocutor, a tus conocimientos previos sobre el tema y al contenido del debate que realizas con él (si se da el caso).

Yo creo que por estas razones, si te dedicas a divulgar ciencia tienes que tener cuidado de no perder tu credibilidad. Por ello, yo siempre redacto pidiendo interacción y aceptando que no soy un experto; solo si estoy completamente seguro de poder afirmar algo con rotundidad lo haré. Si te equivocas pierdes parte de tu credibilidad.

Si tu amigo no se ha cansado, es el momento de pasar a la acción. Una vez que haya asumido que la credibilidad es un valor añadido debes preguntarle: ¿de dónde viene esa creencia pseudocientífica? Estoy casi seguro de que si ha aceptado que la intuición no es válida para discriminar la verdad de la mentira, despreciará la fuente de información de donde surgió la idea. ¿Por qué?

Las pseudociencias creo que tienen un punto débil. se inventan multitud de tonterías y las empaquetan todas juntas para que tú escojas lo que necesites.

Pues ya hemos acabado. ¡Ah! no. Me falta el tercer paso.

3º PASO. Ofréceles la explicación científica.

Y qué queréis que os diga, si sabéis la explicación científica se la dais, pero no olvidéis que si no lo tenéis muy claro hay que ser humildes y remitirlos a un experto.

Actualización 30/08/14 (2): cuando lo escribí pensé que tendría que haber puesto algo más en este apartado. Pensé que debería de haber puesto “explícaselo solo si le apetece conocer la respuesta”. ¿Por qué? porque por desgracia no suelen tener interés en la explicación; puede ser que te crean, pero lo harán de igual forma que creyeron a los otros. Leí un post que explicaba todo esto, me gustó mucho, pero no lo encuentro; cuando lo dije por twitter me empezaron a enviar otros post, algunos me serán útiles en otro momento, pero “la cuarta ley de Clarke” de Carlo Fabretti me parece que se adapta perfectamente a lo que pienso (gracias @emulenews por hablarme de su existencia).

Por cierto, quiero aprovechar este post para agradecer a la “peña científica de twitter” que sea como es. Cada vez que le he preguntado directamente por twitter a algún científico siempre me ha contestado e incluso en algunas ocasiones ha surgido una amistad 2.0. Yo considero que muchos de ellos son buenos amigos y buena gente, y ¿cómo es posible que sin conocerlos los considere buenos amigos y buena gente? porque yo también me dejo llevar por la intuición, sobre todo para estas cosas, jajaja…
Para finalizar, ¿qué te recomiendo que leas/veas?

Lo primero, lamentar no poder darte muchas recomendaciones; no soy un experto y por lo tanto desconozco mucho sobre estos temas. Pero, por si te interesa y para que sigas investigando, te voy a poner unas cuantas ideas que a mi juicio pueden ser interesantes. Obviamente, si conoces caminos mejores síguelos y si puedes indicármelos en los comentarios te lo agradeceré. También en los post que he ido enlazando antes puede ser que encuentres enlaces interesantes para ti.

Con respecto a los sesgos cognitivos.

· Te puedo decir que el libro que me abrió los ojos frente a la importancia de todo esto fue “Neurociencia para Julia” de Xurxo Mariño (creo que es el libro que más me ha hecho comprender/evolucionar…, científicamente hablando, en los últimos 5 o 6 años).

· También te puedo decir que el capítulo 13 de Mala Ciencia de Ben Goldacre está muy bien. El título del capítulo lo dice todo ¿Por qué hay personas inteligentes que dan crédito a cosas estúpidas? Por cierto, he oído que todo el libro está muy bien, pero solo he leído ese capítulo 13 para saber si lo recomendaba o no.

· La TED de Michael Shermer es impresionante y al final podrás ver como al leer los subtítulos escuchas algo distinto de lo que dicen (puedes verlo pinchando aquí)

· Por último, te puedo recomendar que veas el vídeo que usó @estapillao para introducir estos conceptos en el aula, dicho vídeo lo tienes en su post Enredando en el cerebro.

Con respecto a la credibilidad.

· Para comprender más o menos cómo es el método científico lo último que he leído y que me ha encantado ha sido el post No, en serio, ¿qué es la Ciencia? de @Scruzcampillo. También sobre el método científico está el libro “Ciencia para Nicolás” de Carlos Chorna, libro que he usado en mis clases y que me gusta bastante.


· Y como bibliografía básica de falacias qué te puedo decir. A mí me gustan mucho los libros de texto (sobre todo los de bachillerato). Te recomiendo que les eches un ojo a los libros de 1º de bachillerato de filosofía (mirando varios te harás una idea bastante aproximada de falacias e ilusiones sensoriales). 
Por otro lado, también tienes el enlace que te he propuesto antes de @Milhaud. Desde ese post podrás seguir investigando si pinchas en los enlaces que propone.

Actualización 30/08/14 (3):
· Añado un par de enlaces, que se unen al que ya añadí en el texto, sobre como seleccionar fuentes de información. Me ha gustado mucho como @Milhaud da una serie de “Consejos y recomendaciones para entender e informarse sobre un conflicto”, también he localizado esta plantilla para evaluar las fuentes de información en el proyecto Eduteka “Competencia: manejar información”.

martes, 6 de mayo de 2014

Me gusta... me emociona

Durante el mes de mayo se está celebrando en el Centro donde trabajo el 1º Ciclo de la Ciencia IES Rambla de Nogalte (Puerto Lumbreras).

Ehhhhhh! ¡Qué no es autobombo! Seguid leyendo que creo que os gustará.

El caso es que hay una exposición/charla de invertebrados marinos y mis alumnos de 4º van a ir mañana. Como esta mañana han estado mis alumnos de 3º les he dicho más o menos lo que van a ver (y de paso les he recordado que les evaluaré el comportamiento y que les pasaré unas preguntas). Bueno a lo que iba, estaba yo contándoles lo que iban a ver y ha saltado el típico graciosillo y me ha dicho "te estás emocionando, maestro". Pues sí, sí me estaba emocionando.

Menuda charlica les he soltado tras esa interrupción.

Para empezar les he dicho que yo (por desgracia creo que a diferencia de otras personas) disfruto viendo trabajar a personas que realizan su trabajo con cariño y de manera eficiente (no son trabajadores, son profesionales). Me gusta ver trabajar a gente competente, lo reconozco.
Tengo amigos albañiles que cuando los ves levantar un muro te das cuenta que no es lo mismo hacerlo como ellos lo hacen que hacerlo de cualquier manera.
Queréis otro ejemplo, el otro día estuve en unas sesiones fotográficas (no para mí, XD, que soy muy feo), cuando ves el cariño y el empeño que ponen para hacer bien su trabajo piensas ¡que gusto da, verlos trabajar!
Me pasa con cocineros, con profesores de autoescuela, con administrativos, con compañeros, con jefes de Departamento, con monitores de deporte, con... ¡Me gusta ver gente haciendo bien su trabajo! Disfruto con ello, me da fuerzas para seguir intentando hacer bien el mío. ¿Soy tan raro?


Pero si esos profesionales son de Ciencia, señores, ¡entonces me emociono! La exposición de invertebrados marinos es de Iván Mulero (@CidarisMM). ¡Es de él!, ¡los especímenes son de él! Y, ¿cómo lo ha conseguido? Buceando, comprando, pidiendo a pescadores... Puede haber algo más bonito que eso. Sí, sí que lo hay, es un profesional (profesor de Biología y Geología) como la copa de un pino. Lo sé he trabajado con él. La Administración lo sabe, está contratado para darles ciencias a chicos de altas capacidades. Los alumnos lo saben…

Resumiendo. Desde mi punto de vista es impresionante el esfuerzo que hace este hombre por divulgar ciencia. La exposición, la charla, la presentación, las fichas de actividades... todo lo ha hecho él. Ofrece sus servicios a Centros Educativos, a Administraciones, a Asociaciones...

Seguro que algunos pensaréis "este post tiene truco, es publicidad para que lo contratéis". Estáis en lo cierto, pero no lo hago por el bien de su bolsillo, ni siquiera lo hago por el bien de la Ciencia, lo hago porque es un ejemplo a seguir, es algo admirable, ES ALGO QUE ME EMOCIONA

miércoles, 23 de abril de 2014

¡Que viene el lobo!



-        Hijo, ¿te han contado el cuento “¡que viene el lobo!, ¡que viene el lobo!...”?

-        Sí, papá

-        Pues yo estoy pensando escribir un cuento con ese título.
¿Quieres que te lo cuente?


-        Vaaaaaaaaale

Así, merendando en el parque, fui contándole lo que pensaba escribir.
La verdad, no lo entendió. Cuando iba por la mitad dejé de contárselo y le enseñé uno de los mejores juegos de mi infancia “las carreras de chapas”

Pero, ¡a cabezón no me gana nadie! Aquí tenéis ¡Que viene el lobo! Espero que lo disfrutéis.

-         Hijo, en este cuento salen dos amigos. Ninguno de los dos son genios. Son como tú y como yo, personas corrientes. Además, tienen otra cosa en común ¡les gusta aprender cosas! En esto si que se diferencian de otras personas.

-         Pues entonces, ¿se llevarán muy bien? Decidirán aprender sobre una cosa y se pondrán a investigar.

-         Sí, si que se llevan muy bien. Pero hay un problema, los libros que leen, las noticias que consultan, los programas de televisión que ven… suelen decir justo lo contrario. Cuando se juntan discuten, lo que uno dice es justo lo contrario de lo que dice el otro.

-         Pero papá, ¿cómo va a ser eso posible? Si algo se sabe, ¡se sabe! Y por lo tanto ¡todas las noticias deben de decir lo mismo!

-         ¡Ay, hijo mío!, las cosas no son tan fáciles. Hay mucha gente interesada en mentir, exagerar, manipular... pero vamos a dejarlo, eso da para escribir no uno, sino muchos cuentos.

El caso es que uno de los amigos consultaba de vez en cuando los blogs (y blogroll asociados) de una lista de bloggers de Ciencia que le había pasado su hijo (se la había dado el profe de Ciencias, jejeje…) y el otro revistas como Discovery DSalud, programas como Cuarto Milenio y noticias que corrían por facebook, whatsApp y e-mails.

El que veía Cuarto Milenio (llamémosle Iker, por ponerle un nombre al azar) aparecía cada día con una novedad que demostraba la conspiración mundial existente para tenernos sometidos económicamente a las multinacionales. El otro (le llamaremos Sagan, por ejemplo) también creía que el capitalismo salvaje estaba sustentado por mentiras y por falsas necesidades, pero no pensaba que los razonamientos basados en la fe fueran a solucionar alguna cosa.
Por un lado, Sagan buscaba evidencias y creía en la Ciencia.
Por el otro, Iker creía en su capacidad de juicio infinita sobre aquello que leía, veía y oía apoyándose para detectar si una noticia era cierta en sus sentimientos, percepciones e intuiciones. Sagan también usaba sus intuiciones, pero solo confiaba en ellas para el amor, para la satisfacción personal…


-         Papá, ¿pero cómo va alguien a pensar que puede comprender las cosas basándose en sus intuiciones? Si tú me has dicho y demostrado que los sentidos (tacto, vista, oído, gusto y olfato) nos engañan en muchísimas ocasiones; también la maestra nos dijo lo siguiente “aunque penséis que alguien es vuestro amigo, si os trata mal ¡no lo es! Debéis controlar los sentimientos porque si os dejáis dominar por ellos pueden haceros tomar malas decisiones”.

-         Pues tiene toda la razón tu maestra, pero muchísima gente no piensa como ella. Son muchos los que confunden sus sueños, razonamientos, percepciones, sentimientos… con la realidad.
Pero, ¡centrémonos! Recuerda que los dos amigos siempre andaban discutiendo, y por lo tanto, todos los días surgía alguna discusión.


Un día llegaba Iker afirmando que se podía curar la miopía, y hasta alimentarse (porque las células se vuelven fotovoltaicas) mirando directamente al Sol; según él los médicos lo saben, pero se lo callan para que las ópticas nos saquen el dinero y para tenernos sometidos a la esclavitud de tener que comer todos los días.
Sagan lo miraba y le decía “las ópticas quieren sacarnos los eurillos, pero me niego a creer que todos los médicos y ópticos sean corruptos; además, desde un punto de vista científico, eso de mirar directamente al Sol es una tontería”


Al día siguiente llegaba con que se le podía sacar toda la sangre a un cuerpo y sustituirla por agua del mar.
Sagan, incrédulo ante esta afirmación, dijo “los glóbulos rojos, los glóbulos blancos, las plaquetas… ¡no te das cuenta de la tontería que estás diciendo!”.


-         Papi, no lo entiendo. Me estás diciendo que Iker afirma que mirar al Sol te cura o que podemos cambiarnos la sangre por agua del mar.

-         Sí, hijo, sí.

-         Pero si tú no me dejas mirar directamente al Sol en los eclipses, pero si yo he visto “Érase una vez la vida” y en la sangre hay multitud de cosas, pero… Cuéntame más cosas papá, cuéntame.

-         No hijo, este cuento no es para explicarte todas esas cosas, este cuento es mucho más interesante que todo eso. Este cuento es para que aprendas un par de lecciones mucho más importantes.

Y un día Íker llegó diciendo que la contaminación estaba provocando un cambio climático a nivel mundial.
Y Sagan pensó que ya estaba Iker con sus tonterías de siempre. Pero como sobre el cambio climático Sagan no había leído nada, no le llevó la contraria.
Unas semanas después se enteró que había una charla sobre el cambio climático con el sugerente título “No solo es verdad sino que, además, es cierto”. La charla la daría uno de esos divulgadores que salían en su lista, un tal @TxemaCG. Decidió ir a oírle.

En esa charla se enteró de que muchos indicadores reflejaban el cambio climático. También se entero que el 97% de las publicaciones de climatólogos avalan la tesis de que, en cierto grado, el ser humano es responsable de ello. A Sagan, una de las cosas que más le gustó fue la frase “los modelos matemáticos funcionan”:

-        
Papi, ¡esta vez Iker si que tenía razón!

-         Sí, esta vez sí que tenía razón. Pero Sagan al principio no le creyó. El caso es que “el buscador de las evidencias científicas” se había dejado influir por sus sentimientos hacía su amigo y había pensado que eran nuevamente tonterías.

-         ¿Y...?

-         A Sagan eso le hizo pensar.

Se hizo la pregunta ¿quién sale ganando con tanta chorrada? Se planteó que quizás algunos sinvergüenzas lo que hacen es convencer a los crédulos y así les pueden sacar el dinero (o, a su vez, sacarle el dinero a los gobiernos en forma de subvenciones).
También pensó que salían ganando aquellos que eran criticados, las grandes multinacionales. Con tanta excentricidad y tanta pelea entre científicos y crédulos no se podían juntar los unos con los otros y acabar con aquellas cosas que de verdad están haciéndonos daño (publicidad engañosa, ocultación de datos…).

Pero sobre todo se dio cuenta de lo importante que es la credibilidad. Sagan se planteó que si decía tonterías pensarían de él lo mismo que él pensaba de su amigo.

-         Papá, creo que si que entiendo el final del cuento: no digas tonterías porque nadie te creerá cuando digas algo que no lo sea; y ten cuidado con creerte tonterías, porque alguien te las dice para sacar provecho de ello.

-         ¡Eso es, hijo mío! Lo has entendido perfectamente.

-         Pero papá. ¿no entiendo el nombre del cuento? No debería de ser: “¡mira lo que he leído! ¡mira lo que he leído!...”

-         Quizá tengas razón, quizá tengas razón.

Nota final:

Me ha costado mucho. Creo que lo he redactado como unas tres veces y toda la Semana Santa he estado dándole vueltas en la cabeza.

Al principio estaba escrito para echarnos unas risas, pero ese no era el objetivo que yo perseguía y por eso lo modifiqué.
En el segundo borrador coloqué muchos más ejemplos de cosas que yo considero chorradas, ejemplos reales que me han pasado (de los anteriores solo tengo constancia de oídas). Todos sabéis a que ejemplos me puedo estar refiriendo.
Después los quité. ¿Por qué lo hice? Porque no quiero que se discuta sobre ellos. He pensado que lo más importante es la moraleja.
Resumiendo, ¡que me enrollo!
He intentado ser respetuoso y si alguien comenta espero que también lo sea.
No pienso debatir sobre aquellos temas que considero tonterías, otra vez será; si alguno quiere información sobre algún tema pseudocientífico que vaya a esa lista de bloggers (y que también que explore sus blogroll).
Un saludo a todos, tanto a los creyentes en las pseudociencias como aquellos que buscan las evidencias científicas.

martes, 25 de febrero de 2014

Un cuento para explicar la mångata

Me apetecía escribir algún cuento más sobre Ubuntu. Este blog empezó con un primer post sobre este personaje que me inventé (en el texto del cuento enlazo a ese primer cuento).

Una cosilla, antes de que lo leáis. La esperanza de vida en tiempos prehistóricos era muy baja, a los 14-15 años ya se les considerara adultos.

Y ahora el cuento, espero que os guste.

Teliat explica la mångata.

Ubuntu, a sus 17 años, era el chamán de su tribu.

Su pareja era Teliat, de 16 años, a diferencia de él ella era una chica de piel blanca. La conoció cuando Teliat tenía 10 años; ella venía de una tribu del norte que se fusionó con la tribu de Ubuntu. Los de la tribu del norte habían perdido muchos miembros en la última glaciación; los de la tribu del sur habían perdido muchos por una extraña enfermedad. Ambas tribus se fusionaron para poder sobrevivir.

Era de noche, la tribu estaba en una orilla de la costa este de su territorio, habían ido a pescar. Ubuntu y Teliat estaban esperando que la Luna apareciera por el horizonte. Dos días antes había sido Luna Llena y ambos tenían la esperanza de que el camino de la luz y la oscuridad iluminada se formara para ellos.

Muchas noches al cerrar sus ojos recuerdan la primera noche que se formó el camino de la luz para ellos. Recuerda aquella noche de pasión y el sexo compartido en la oscuridad iluminada. Fue cuando Teliat tenía 14 años.

Ubuntu sabía que ella era muy inteligente, pero esa noche se enamoró definitivamente de Teliat. Acababa de salir la Luna de debajo del mar y Teliat paseaba por la playa. Al poco se acerco a él y le dijo que la Luna la estaba iluminando en su paseo. Él la miro y le dijo: Teliat, la Luna no te está iluminando a ti, está iluminando a la tribu mientras celebramos la fiesta. Ella lo miró y le dijo: fíjate en mí mientras paseo, yo no miento.

Teliat se separó del grupo y, una vez distanciada, lo miró. Ubuntu la veía, pero no la veía iluminada, la veía en la penumbra. Ella se sentó y lo llamó, y por no contrariarla él se acercó para decirle que estaba equivocada. Pero conforme se acercaba la cara de Ubuntu se fue transformando, el paternalismo se transformó en una franca sonrisa de sorpresa. Era cierto, conforme andaba hacia ella la Luna le iluminaba a él en su recorrido. Llegó, se sentó a su lado y se quedó pensando un rato.

- Ubuntu –dijo ella al poco tiempo-, mi madre me dijo que esto ocurría, pero que eran pocos los que se habían dado cuenta. Ella la llamaba mångata. Es la estela de luz que se forma en el agua. Ocurre cuando la Luna está sobre el horizonte y los mejores días para observar el fenómeno son un día o dos después de la Luna Llena.

Ubuntu la miró e hizo un gesto para que continuara. Conforme la escuchaba, su forma de mirarla iba cambiando; le miraba su blanca cara, le miraba sus brazos, su torso y sus senos iluminados por la Luna solo para él. Se daba cuenta de que ninguno de los de la tribu observaba tan bello espectáculo; ellos solo veían penumbra. Ella también se estaba dando cuenta del efecto que estaba provocando en él.

- Mi madre me dijo que no se puede ver unos días antes de la Luna Llena porque cuando el Sol se esconde la Luna ya estaba demasiado por encima del horizonte; tampoco se puede ver varios días después de la Luna Llena ya que no estaría lo suficientemente llena como para formarse una buena “mångata”.

Él la miraba y la escuchaba. Él se estaba enamorando de su inteligencia y de su belleza. Ella sonreía, coqueteaba y continuaba explicando.

- Lo que ocurre es que la Luna siembra de luz todas las direcciones, pero nosotros solo vemos aquellos rayos que vienen en línea recta hacia nosotros.

Teliat cogió un palo e hizo un dibujo sobre la arena parecido a este


Ubuntu la escuchaba, la miraba y la deseaba. Ubuntu también recordaba aquella noche que él habló con su propia madre sobre las estrellas y lo mucho que aprendió escuchándola. A Ubuntu le parecía increíble que Teliat también hubiera escuchado/aprendido tanto de su madre.

Ubuntu la besó, ella le correspondió. Ubuntu empezó a acariciarla pero ella se separó de él y le dijo que no quería que la tribu los viera, aunque fuera en la penumbra.

Permanecieron sentados y callados durante un tiempo; pasado ese tiempo Ubuntu habló.

- Teliat, creo que los ojos ven mejor o peor una cosa según la cantidad de luz total que reciben. Aquí nos ven en penumbra porque al mirar hacia aquí no reciben directamente mucha luz sobre sus ojos. Teliat, mira hacia la Luna, fuera del camino de luz el agua se ve en la más absoluta oscuridad, no en penumbra como vemos si miramos hacia la tribu. El agua está en la más absoluta oscuridad porque el ojo recibe demasiada luz de la Luna. Mira este dibujo:


Teliat miró hacia el agua y se dio cuenta de que Ubuntu tenía razón. El deseo crecía entre ambos cuando fueron conscientes de que tenían una “oscuridad”. El calor era sofocante y el agua estaba a una temperatura deliciosa.

Se metieron en el agua, y al mirar hacia la costa veían que toda la playa estaba iluminada, veían perfectamente a la tribu porque la costa reflejaba en todas direcciones parte de la luz con la que la Luna iluminaba. Pero el agua actuaba de otra manera, como estaba calmada, el reflejo de la luz era prácticamente perfecto y no se dispersaba en todas direcciones. Estaban en la más completa oscuridad para la tribu, pero esa oscuridad estaba iluminada para ellos por la Luna.

Ubuntu y Teliat hicieron el amor una y otra vez en el agua. Esa noche, cuando, exhaustos, salieron del agua y se fueron con la tribu poco hubo que decir. La tribu los vio aparecer del agua como por arte de magia, Ubuntu era el chamán de la tribu y Teliat esa noche se había convertido en su pareja.

Y desde aquella noche mágica, cada vez que la mångata se formaba para ellos, la tribu los veía desaparecer en el agua. Ellos volvían a hacer el amor, pero sobre todo recordaban aquella primera vez que la oscuridad era iluminada para ellos por la Luna.

FIN

Espero que os haya gustado. No puedo evitar poner lo que dije en “Los de Ciencias también sabemos apreciar la belleza de las cosas”: si sabes de Ciencia puedes disfrutar de la Naturaleza (y de su belleza) mucho más.

Otras cosillas.

Le conté lo del camino de la luz a David Bañón para ver si podía comprobar si se formaba (y si podía fotografiarlo); agradezco que lo haya intentado aunque no haya podido ser, los últimos meses han coincidido nubes y luna llena. De todas formas su contribución al “cuento” ha sido fundamental, él me aviso que viera el siguiente tweet:

¿Y por qué no me he esperado a tener las fotos? Porque quería presentarlo al #49 @CarnavalFisica que se aloja en el blog El Zombi de Schrödinger de @cuantozombi

Y ya puestos también lo he presentado al IX @CarnavalHumanid que se aloja en el blog Ciencia y alguna otra cosa de @Diplotaxis


viernes, 21 de febrero de 2014

¡Debemos enseñar la existencia de los sesgos cognitivos!

El 28 de diciembre publiqué Educar en el Pensamiento Crítico dentro del Método Científico (si no lo has leído puede ser que te interese). En ese post, el primer comentario (de Miguel Aballe) decía sabiamente:

Lo más sencillo es educar enseñando a medir las cosas (como en tu ejemplo de las flechas). La ventaja es que puede hacerse tan sencillo o complicado como se quiera, y a cualquier nivel de educación. Yo uso como mantra la frase "no discutas la medida de lo que puedas medir".

Yo le contesté que tenía toda la razón. También le dije que este año iba a ir introduciendo en mis clases diversas tareas para explicitar sesgos cognitivos, basando dichas actividades en la medición. La primera que he realizado ha sido ¿Afecta la luna llena al número de nacimiento? y es lo que voy a explicar hoy.

Comienzo por la conclusión alcanzada: “La luna llena no afecta al número de nacimientos”. Muchos de los que visitan este blog ya lo tenían claro, saben que diferentes estudios lo han comprobado. De todas formas, por si a alguien le interesa, la gráfica que nos salió a nosotros fue:


Si alguien quiere ver otros estudios, en el siguiente enlace se citan muchos http://www.el-esceptico.org/leer.php?id=573&autor=247&tema=21

Pero, ¿por qué creo que debo de hacer este post si los resultados son tan previsibles? Porque en realidad lo importante no fueron los resultados de la actividad, lo importante es por qué se hace (así comprenderéis porque yo creo que es útil este post) y cómo se hace (así lo mismo os animáis a hacer lo mismo).

Con respecto a por qué se hace. Una actividad como esta se hace fundamentalmente por dos razones. Por un lado los alumnos al trabajar en este tipo de proyectos se motivan y aprenden muchas herramientas, por otro lado hacemos hincapié en un objetivo que cada vez veo más trascendental para el desarrollo intelectual integral: “el alumnado debe de conocer la existencia de los sesgos cognitivos y debe de gestionarlos adecuadamente en su análisis de la realidad”

A todos los seres humanos nos es muy difícil aprender una cosa que contradice algo que pensamos previamente. Creer que lo que uno piensa es cierto es uno de los sesgos cognitivos más potentes que hay, de manera involuntaria “cogerás” los datos que corroboran tus tesis y no prestarás atención a los que la contradicen.

Si no somos conscientes de ello pensaremos que podemos tomar decisiones basándonos en nuestras percepciones, y estaremos cometiendo un error porque nos guste o no el único método eficaz para minimizar los errores es el método científico (la medición), la Ciencia es diferente

Creo que si interiorizáramos que tenemos sesgos cognitivos podríamos, en un debate, darnos cuenta de que a lo mejor estamos equivocados. En una conversación no solo tendremos que estar atentos a las posibles falacias que nos digan, también tendremos que estar atentos a nuestros sesgos cognitivos porque puede ser que nos estén impidiendo ver la realidad más allá de nuestras narices. Algo de esto creo que le pasa a los que se denominan escépticos de los escépticos, a las personas que se autoproclaman críticas porque “sienten” que tienen razón, a los que les basta con “a mi me funciona”… Las personas no nos damos cuenta de que los “sentidos” nos engañan y de que la “cabeza” nos miente en muchísimas ocasiones. Son los benditos/malditos sesgos cognitivos.

Hace unas semanas por Twitter vi un tweet de @javierarmentia donde enlazaba a un debate televisivo donde participó. Recomiendo que lo veáis y que observéis como una persona se considera escéptica y lo justifica porque hace caso de sus valoraciones subjetivas


Por cosas como esta creo que es básico que se le dé más importancia a los sesgos cognitivos en el Sistema Educativo. Se pueden incorporar como contenido en la descripción del Sistema Nervioso (tal y como propone @estapillao en “enredando en el cerebro”), en Filosofía y Ética cuando se hable de la Realidad y del Pensamiento Crítico, en las Asignaturas Científicas cuando se hable del Método Científico, en Ciencias Sociales e Historia cuando se nombren acontecimientos marcados por una mala apreciación personal, en Música y Dibujo para que se vea como se juega con la percepción… Vamos, que creo que es un contenido fundamental y que también creo que se puede tratar en todas las asignaturas.

Con respecto a cómo se hace esta actividad. Es bastante fácil. Yo creo que la actividad la pensé hace unos 6 años (quizás menos pero yo creo que sería por aquella época) Fue cuando tuve conocimiento de una actividad parecida (por no decir igual) que había colgada en la web de la ARP-SAPC (@escepticos), probablemente sería esta http://www.escepticos.es/webanterior/docentes/luna.html de Carlos Xabier, pero no puedo garantizarlo porque hace mucho tiempo.

Lo que yo he hecho ha sido mandar grupos de 2 o 3 alumnos de 3º de la ESO a las clases de los de 1º ESO. Previamente había hablado con los profes que había en el aula y evaluaron su comportamiento con la siguiente tabla:
NOMBRE:
El alumno/a ha entrado pidiendo permiso

El alumno/a ha hablado en el tono adecuado a sus compañeros (no chilla)

El alumno/a ha actuado con modales adecuado (no corre, no salta…)

El alumno/a ha hecho caso al profesor responsable del aula

El alumno/a se ha despedido adecuadamente al salir (da las gracias…)


Los alumnos preguntaron la fecha de nacimiento (no tardaron/interrumpieron más de 10 minutos). Luego mirando la web http://el-tiempo.com/calendario-lunar/enero-2000/ y fueron relacionando fecha de nacimiento con días que habían pasado de la luna llena (unos 50 minutos todos juntos)

Rellenaron una ficha (que podéis ver aquí) y yo evalué su limpieza y su grado de desarrollo. Al final se obtuvo una gráfica de toda la clase uniendo todos los datos.

Por último quizás os interese saber que los alumnos se lo pasaron francamente bien y que probablemente explicarán en las clases de 1º de la ESO las conclusiones del estudio y  por qué se ha desarrollado (para que los "primerillos" entiendan que es un poderoso enemigo/amigo el sesgo cognitivo)

NOTA. El sesgo cognitivo no es algo malo ni bueno, es algo que está ahí. En ocasiones nos es beneficioso que actúe porque puede hacernos más felices (puede hacernos ver/recordar solo cosas bellas, puede hacernos creernos que somos/estamos mejor de lo que realmente estamos…), puede salvarnos la vida (porque intuitivamente nos pone alerta cuando vemos determinadas señales y tomamos decisiones sin todos los datos)… pero también puede llevarnos a cometer errores de bulto si no lo controlamos.


PDT. Un saludo a todos, y si pensáis que es importante que se explique el sesgo cognitivo, ruego que lo difundáis en la medida de vuestras posibilidades.